Acude a cita en los Servicios Sociales de Leioa Marta y su hermano Raúl.
Quieren asistencia urgente para su madre Elvira, de 74 años, que ha estado ingresada en el Hospital de Cruces por un Accidente Cerebro Vascular.
Le han dado de alta la semana pasada y se han movilizado entre los hermanos para cuidarla, pero se encuentran desbordados por la situación.
Está encamada, sin posibilidad de deambulación, con necesidad de apoyo para las ABVD.
Son conscientes que el abordaje de la situación de su madre la han dejado pasar, pero ya venía presentando, desde hace meses, señales de deterioro cognitivo.
Recientemente, la policía local de Leioa ha tenido que intervenir en el domicilio de una vecina del municipio, Idoia, mujer de 58 años, propietaria de la VPO en la que reside, al no poder comunicar con ella, durante varios días, la única hija de la informada, que reside en Canadá.
Al dirigirse al domicilio y llamar al timbre, la informada avisa gritando a los agentes que no puede salir a abrir porque se ha caído y no se puede desplazar del dolor que siente.
Tras proceder a avisar a bomberos, y entrar en el domicilio, una ambulancia medicalizada traslada a Idoia al hospital de Urduliz para su valoración.
La policía local informa a los servicios sociales municipales del terrible estado de suciedad de la vivienda, en la que encuentran gran cantidad de botellas y cartones de vino.
Idoia, tras largos años de consumos, presenta un deterioro de sus capacidades cognitivas, que le llevan a necesitar apoyo y supervisión para la realización de ciertas actividades de autocuidado básicas preparación de la comida, ingesta de medicación, gestión de dinero, ...
Además, su red familiar (su hija y hermanos) han claudicado de su apoyo. Por otro lado, su vida social es casi inexistente.
María, de 22 años, se encuentra residiendo en Leioa junto con su esposo, Manuel y sus dos hijas en común, Ainhoa de 2 años y Miren, de 4 años de edad. En la vivienda en la que residen también vive Julia, la madre de María.
Julia tiene reconocido un grado II de dependencia, siendo María su cuidadora principal, además de curadora. María figura empadronada en la vivienda desde hace 6 meses. María carece de una red social de apoyo ya que perdió la relación con sus amistades al año de empezar la relación con Manuel.
María no trabaja, dependiendo económicamente de Manuel, el cual le exige justificación de cada gasto que María realiza.
El pasado domingo, una patrulla de la policía municipal se desplaza al domicilio a las 23 horas; en respuesta a la llamada telefónica de una vecina, quien alerta de que en la vivienda se oyen gritos, golpes y a las niñas llorando sin parar. Cuando llegan se encuentran a María con contusiones varias y heridas en la cara.
María se encuentra en estado de agitación, muy nerviosa y verbaliza que Manuel le agrede habitualmente. En este momento la policía procede a detener a Manuel y lo lleva a dependencias policiales, donde queda arrestado a la espera de juicio rápido y da aviso al Servicio Foral de Urgencias Sociales, notificando los hechos.
Acude a Servicios sociales una familia compuesta por un matrimonio con tres hijos/as: Jon de 13 años, Maider de 7 años y Aitor de 4 años. Muestran preocupación y enfado por el comportamiento de su hijo mayor Jon ya que desde que comenzó secundaria en el instituto se muestra agresivo con ellos y muy disruptivo en el centro escolar. Probablemente repetirá. Ha sido expulsado en varias ocasiones. Ellos no saben cómo reconducir estas conductas.
Además, su hija Maider tiene serias dificultades de aprendizaje. Aunque en la escuela les solicitaron en su momento una valoración para determinar necesidad de atención temprana, hunca se realizó. Aitor, acude a la escuela infantil y no señalan preocupación alguna por él.
Solicitan ayuda para abordar la conducta de Jon.