Francisco es un señor de 92 años que ingresa en una unidad de hospitalización médica porque se ha caído en su domicilio y se ha dado un pequeño golpe en la cabeza.
Es diabético, hipertenso y presenta incontinencia urinaria. No recuerda muy bien cómo ha sido y su hija está muy preocupada.
En la valoración que realizan a Francisco al ingreso, éste y su hija relatan que no es la primera vez que sucede esto; hace seis meses también se cayó, aunque no tuvo consecuencias.
Francisco lo asocia a la edad, a que su movilidad está mucho más limitada y su marcha en ocasiones es inestable.
Está usted trabajando en esa unidad como auxiliar de enfermería y ha acompañado a la enfermera durante la valoración.
Rosa, auxiliar de enfermería, forma parte de un equipo de trabajo en una planta de Hospitalización Quirúrgica.
Allí se encuentra ingresada María, una paciente que hace 24 horas fue intervenida quirúrgicamente por una fractura de cadera.
En la 4ª planta de un hospital, como todas las mañanas, la auxiliar de enfermería del turno de noche da el relevo sobre la situación de los pacientes ingresados indicando:
“tenemos pacientes de diversas especialidades médicas, así en la 15 hay un paciente con escaras, una prueba de colonoscopia en la 20, unas abuelitas encamadas sin acompañantes en la 16, un ingreso reciente de una persona traqueostomizada en la 11 y un paciente que ha sufrido un accidente de tráfico con fracturas en la 10”.
Hay un paciente ingresado en la Unidad de Enfermedades Infecciosas del hospital. Se trata de un varón de 35 años.
Ha ingresado por hipertermia, cefalea intensa y rigidez de nuca.
Se sospecha pueda tratarse de una meningitis meningocócica, de apenas 24 horas de evolución, y sin ningún tratamiento médico previo para esta infección.
Teresa trabaja en una unidad de Hospital de día Quirúrgico. Ella es técnico auxiliar en cuidados de enfermería y desarrolla su actividad en la zona de recepción y preparación prequirúrgica.
Teresa se encarga de la recepción, identificación y preparación prequirúrgica de los pacientes programados.
A la hora programada de ingreso, los pacientes llegan a admisión general, donde comprueban sus datos personales y se verifica su inclusión en el listado quirúrgico del día.
Ingresa procedente del Servicio de Urgencias, Manuel, de 59 años, diagnosticado de neoplasia de pulmón en fase terminal.
Presenta disnea, dolor dorsal y lumbar, y hemoptisis en cada golpe de tos.
Exfumador desde hace 10 años, ha recibido radioterapia y quimioterapia, la última dosis hace dos meses.
Viudo desde hace 10 años, vive solo, tiene una hija de 30 años que reside fuera por motivos de trabajo.
Se consensua con la familia actitud paliativa terminal hospitalaria (sólo control de síntomas), dado el mal pronóstico a corto plazo, de carácter irreversible.
Paco es un paciente de 88 años que sufrió un ACV hace 6 años, con lesiones en toda la parte izquierda de su cuerpo, con actividad limitada a cama-sillón y afectación digestiva a nivel esofágico.
Desde hace unos meses Paco tiene sonda nasogástrica (SNG), y su familia se encarga de su cuidado diario junto al personal de ayuda a domicilio, que acude 2 horas al día a casa de Paco.
Rocío, de 79 años, tiene parkinsonismo en fase avanzada, por lo que presenta ya un cierto grado de dependencia para las actividades de la vida diaria.
Presenta dificultades para la deambulación y está ligeramente desorientada.
Tiene dificultad para tragar los líquidos y tos defensiva frecuente.
La dermatología es una especialidad de la medicina que se ocupa del conocimiento y estudio de la piel humana y de las enfermedades que la afectan.
Ya que la piel es el órgano más extenso y externo del cuerpo, hay una afluencia de pacientes para una valoración global para la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades de la piel.
Juan es un paciente de 50 años que acude a la consulta de dermatología porque, desde hace varias semanas, presenta pequeñas manchas oscuras en la cara.
No tiene dolor, pero en los últimos días han crecido, y el médico las define como "máculas pigmentarias hipercrómicas".
Rufo, varón de 25 años, es atendido en la Unidad de hospitalización de Salud Mental, derivado desde la consulta de Trabajo Social, donde el paciente acudió la mañana del ingreso por presentar llanto, amenazas autolíticas y repunte delirante (que ya había presentado en episodios anteriores), procediéndose a su ingreso voluntario.
Dos tíos maternos con esquizofrenia.