Manuel de 19 años, de étnia gitana, tiene un problema de hipoacusia desde los 2 años. Vive con su madre Maria de 42 años y su hermana Adela de 22 años. Sus padres se separaron cuando él era pequeño y desde entonces no ha tenido contacto con su padre.
Manuel cuando tenía 14 años fue derivado al Programa Forma Joven por la orientadora del Instituto (IES), por dificultades de relación con sus compañeros y rebeldía con los profesores.
El Trabajador Social del Centro de Salud mantuvo entrevista con la orientadora del IES y también con su madre para explicarle la situación en la que se encontraba su hijo. La madre de Manuel refirió que ya en el colegio había sido atendido por un psicólogo.
Por ello se derivó a Salud Mental. También se contactó con la Trabajadora Social del Hospital para la solicitud de material ortoprotésico, ya que gran parte de los problemas venían por el aislamiento en el que se encontraba.
Manuel abandonó el instituto a los 16 años, no habiendo finalizado 3º de la ESO (diversificación). Posteriormente, 2 años después, la madre acude a la consulta del Trabajador Social muy angustiada, porque ella se encuentra en paro y Manuel ha cumplido ya los 18 años y está en casa sin hacer nada.
Su hermana Adela ha tenido que abandonar sus estudios para poder ayudar a la economía familiar y también porque se ha quedado embarazada.
Hasta el momento, la abuela de Manuel vivía con otra de sus hijas, Juana, viuda recientemente y que no ha podido cobrar pensión de viudedad por falta de cotizaciones a la Seguridad Social de su marido. Juana tiene dos hijos que conviven con ella: uno de 16 años, con una discapacidad de 43% y otro de 30 años, con discapacidad de 47% por consumo de sustancias tóxicas.
La madre de Juana y María a raíz de una caída se ha fracturado una cadera y se encuentra ingresada. Juana le ha pedido a su hermana María que cuando vuelva su madre tienen que compartir los cuidados, ella no puede continuar cuidándola, ya que también ella tiene problemas de salud.