Amina es una alumna de 14 años matriculada en 2º de ESO en un Instituto de Educación Secundaria de un municipio de Castilla-La Mancha. Es originaria de Mali y reside en España desde hace cuatro años junto a su familia, habiendo estado escolarizada de forma continua desde su llegada a España. Su núcleo familiar está formado por sus padres, Salma y Ahmed, y su hermano pequeño de 8 años, Ibrahim, que está escolarizado en un colegio de Educación Infantil y Primaria del municipio donde residen. Ambos progenitores son respetuosos con el centro educativo, acuden a las reuniones escolares y han colaborado siempre que se les ha solicitado.
La familia mantiene un vínculo cultural y religioso estrecho con su comunidad de origen y con otras familias migrantes asentadas en la zona. De este vínculo y, coincidiendo con el inicio del segundo trimestre, Amina empezó a acudir al centro escolar utilizando hiyab. Esta decisión fue tomada por iniciativa propia, tal y como expresó durante una tutoría con su tutora, motivada por un proceso personal de afirmación cultural y religiosa, vinculado a su participación activa en actividades comunitarias de su entorno. Explicó que se sentía más identificada con su cultura y que deseaba expresar su identidad de forma libre y respetuosa.
Durante el primer año en el IES, Amina participó activamente en las actividades del centro, mostraba un rendimiento académico adecuado y se integró con normalidad en su grupo-clase. Sin embargo, durante este curso, el equipo docente comienza a observar cambios significativos en su conducta y rendimiento, habiendo faltado a clase un 19 % del tiempo lectivo en el último mes. Además, Amina ha experimentado un descenso notable en sus calificaciones, mostrando desmotivación, dificultades de concentración y pérdida de interés por asignaturas donde anteriormente destacaba. En el aula, presenta aislamiento social. Ha reducido significativamente su participación en actividades de grupo, permanece sola durante los recreos y ha manifestado un progresivo alejamiento de su grupo habitual de amigas.
La situación se pone en conocimiento de usted, que ejerce como educadora social de ese centro, iniciando entrevistas individuales con Amina para conocer con más profundidad lo que está ocurriendo. Amina reconoce que, desde el momento en que empieza a asistir al centro utilizando hiyab, comienza a sufrir actitudes de rechazo y burla por parte de un grupo de compañeros y compañeras. Algunos alumnos la insultan durante los recreos, se ríen de su vestimenta y la excluyen de actividades de grupo. Han difundido en redes sociales imágenes manipuladas de Amina, acompañadas de comentarios ofensivos y humillantes. Además, algunas alumnas han dejado de incluirle en actividades de grupo, justificando que “ya no se comporta como antes”.
En este contexto, Amina también comparte con usted un hecho: su familia tiene previsto viajar durante las próximas vacaciones escolares a su país de origen, y ella manifiesta temor fundado a ser sometida a una práctica tradicional que conocía por otras mujeres de su entorno. Mencionó, sin utilizar el término clínico, que algunas primas suyas habían pasado por lo mismo en anteriores visitas familiares, y que “les hicieron algo porque ya eran mayores”, describiendo lo que parecía un proceso doloroso y traumático. Al ser preguntada por cómo se sentía al respecto, expresó miedo, incomodidad y sensación de indefensión.
Aunque sus padres no han hecho referencia directa a esta cuestión, el relato de Amina apunta a un riesgo real, durante su estancia en el país de origen, de que la familia considere la mutilación genital femenina (MGF) como una práctica tradicional aceptada o incluso esperada en su comunidad de origen.
Ante la situación descrita, responda a las cuestiones que se le plantean seleccionando la opción correcta.